Regalos de la Tierra

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Ya huele a higo madurando en el árbol, aunque el post de hoy no va de higos sino de arándanos. Aquí en Cantabria las huertas rebosan tomates, lechugas de color verde fresco y muchas otras  deliciosas texturas, colores y sabores.

Ayer estuve en el campo donde mi amigo Fermín cultiva sus arándanos. Escondido entre las colinas, retirado de las carreteras y del ir y venir de los veraneantes. Al principio, cuando llegas, te puede parecer que no es nada, pero una vez que sales del coche y caminas entre los arbustos, empiezan a llegarte los mensajes dulces de la Tierra. Yo iba solo de visita y me quedé cuatro horas. ¡Había tanto que recibir… no solo en forma de la fruta más deliciosa! ¡Qué abundancia maravillosa!! Con este post quiero compartir contigo tres de esos regalos de verano…

1. La tierra es infinitamente generosa. Muchas veces tenemos sentimientos de carencia, es una manera impuesta de ver la vida. No forma parte del sentir de nuestro Ser sino de las limitaciones de la mente. A poco que salgas de la ciudad y de la sociedad de consumo, puedes ver cómo la Naturaleza siempre está colmándote de experiencias sensoriales que te nutren hasta el alma. Respiras y te abres a recibir. Te paras y observas la luminosidad en cada hoja, la suavidad de los pétalos de las flores o el canto de los eucaliptos al viento.  Es como cuando el yoga nos enseña a integrar el cuerpo y la mente con el alma ilimitada e infinita. Tu ser y el de la Tierra se funden en uno.

2. La abundancia es cosa de dos. La tierra está deseosa de darte todo lo que necesites, pero hay que tratarla con respeto y amor. Momento a momento y día a día. Ayer, observando a la gente que trabajaba en el campo de arándanos podía sentir lo contenta que se ponían las plantas cuando se le quitaban las malas hierbas, lo alegremente que maduraba cada fruto cuando retirábamos los caracoles (voraces, por cierto) y la dicha de las ramas cuando se las aliviaba del peso de la fruta. Lo mismo sucede con tu yoga y con tu vida: Cuanto más practicas, más te ofrece, ¿verdad?

3. Déjate guiar por las leyes de la Naturaleza. No me gusta mucho hablar de la crisis, pero la verdad es que es un alivio que toda la locura política y socio-económica que hemos creado en el mundo occidental se esté yendo al garete. La Naturaleza nos llena de armonía y paz. Es hora de escuchar a la Tierra de verdad y de cuidarla con la reverencia, gratitud y esmero que se merece. Quizá suene a oda bucólica a la vida retirada, pero ¿acaso no hemos llevado el “progreso” demasiado lejos? Cuando sientas que no hay suficiente o que no sabes hacia dónde tirar recuerda los códigos terrenales de generosidad, abundancia, o confianza.

Infinito reconocimiento hacia quienes escuchan a la Tierra y su corazón, hacia quienes lo han apostado todo por ella.

(Y gracias por seguir leyendo y compartiendo!!)

Om Shanti, Shanti, Shanti

Acerca de Zaira Leal

Profesora de Yoga y espiritualidad, mi misión es que aprendáis a ser felices. Yoga como Celebración Infinita de la existencia.
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